Domingo, 20, mayo , 2012 - Sin categoría    Sin Comentarios

La percepción de la música.

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.” Magdalena Martínez. Flautista.

Hace más de 2.400 años, Pitágoras descubrió que algunos sonidos resultaban amables al oído humano. Concluyó que eran aquellos cuyos componentes tenían tempos cortos, ritmos simples. Esto no es universal, ya que a algunas personas les gustan los sonidos complejos y los ritmos trepidantes. Lo que sí resulta meridiano es el hecho de que la música gusta al ser humano. Incluso provoca emociones muy dispares en el individuo. Desde una alegría de vivir desbordante hasta lágrimas de auténtica pesadumbre. En la actualidad, los neurocientíficos aseguran que el mismo grupo de neuronas que se encarga de los alimentos y del sexo también se encarga de la música, y es por ello que nos agrada.

Se ha demostrado que la música forma parte del ser humano desde el mismo momento de la gestación. Una vez en el mundo, la percepción de la música en la persona se va a encontrar estrechamente relacionada con los sonidos del habla a los que se ha estado expuesto en la niñez. Su influencia es tal que las personas que crecen en diferentes áreas geográficas del mundo oyen un modelo muy distinto de los que nacen en otra área. Diana Deutsch, profesora de Psicología en la Universidad de California ha estudiado con ahínco este tema. “La música a la que se ha estado expuesto en los primeros años de la vida puede tener una profunda influencia en cómo se percibe ésta luego, incluso como adulto“. A modo de ejemplo, una persona oriunda de Suecia oiría en una interpretación musical algo completamente diferente que lo que percibiría un habitante de California.

Ocurre también que no todo el mundo tiene la misma percepción musical. El cerebro reorganiza perceptualmente los sonidos que le llegan, desechando los que resulten inútiles y rescatando aquellos que resultan prácticos, cómodos, agradables. Es más, hay ciertos sonidos ultrasónicos que sí detectan animales como perros y delfines, pero no los hombres. De las investigaciones y ensayos realizados de sonidos y música, Diana Deutsch ha demostrado que los diestros tienden a oír los tonos agudos en la zona derecha de su cabeza y los graves en la izquierda, sin tener en consideración en qué posición están colocados respecto a los altavoces que emiten tales sonidos. Los zurdos, como grupo, varían bastante entre sí. Entre ellos pueden encontrarse distintas formas de percibir la música.

Esta curiosa percepción de sonidos adquiere especial importancia a la hora de colocar a los integrantes de una orquesta. Si se consigue formar una configuración en el espacio tal que los sonidos agudos estén a la derecha y los graves a la izquierda, se pueden escuchar las notas mucho más claramente que de otro modo. Desde el punto de vista de los mismos músicos, los instrumentos que tienen un registro más agudo se sitúan a la derecha y los más graves a la izquierda. Así, en la sección de violines, los primeros violines estarían situados a la derecha de los segundos, y los violoncelos a la derecha de los contrabajos. En los instrumentos de viento, algo parecido: la trompeta estaría colocada a la derecha del trombón, y éste a la derecha de la tuba, etc. La disposición de la orquesta siguiendo este esquema de izquierda-derecha conduce a una óptima interpretación de la pieza por los músicos, pues de ese modo pueden escucharse mejor entre ellos.

Desde el punto de vista de los espectadores, la colocación de la orquesta es la contraria a sus percepciones. Para el oyente, los instrumentos que tienen los registros más agudos están colocados a la izquierda y los instrumentos que emiten tonos graves a la derecha. Aun en esta posición inversa, el cerebro escucha el concierto con claridad, y de hecho lo disfruta, pues reorganiza perceptualmente los sonidos que le llegan independientemente del lugar desde el que se emitan. No obstante, se ha planteado en numerosas ocasiones la posibilidad de ordenar la orquesta favorablemente al espectador. Siempre ha terminado por descartarse, pues de ese modo la interpretación de los músicos disminuiría notablemente en calidad.

Viernes, 18, mayo , 2012 - Sin categoría    2 Comentarios

A partir del caos.

Es a partir del caos absoluto donde comienza todo de nuevo. Resurge cual ave fénix.  Se empiezan a construir las empresas sólidas, esas que llevan cimientos regios e inamovibles. Con amigos de sello leal y auténtico. Desde el caos surge una luz que te enseña con qué cuentas y con qué no. Saber que ya se poseen todos los instrumentos necesarios para conseguir el objetivo que queremos alcanzar es quizá la parte más sutil de la lucha por los sueños. Hoy mi vida, una parte de ella, ha llegado al caos más absoluto. No es la primera vez que pego los pedazos quebrados y vuelvo a empezar. He llorado hasta reventar, y entre las lágrimas he visto con claridad a varias personas muy valiosas que han estado allí, arropándome, y que pretendo conservar. Los malos momentos es lo que tienen, son puros imanes que atraen a las personas de ley.

Martes, 15, mayo , 2012 - Sin categoría    5 Comentarios

Apuntes en un día de fiesta.

La valentía se refleja en la determinación con que uno se enfrenta al miedo día a día. La superioridad se deja patente en un acto de bondad hacia quien intenta alcanzarnos. Un abrazo no es la constatación de una debilidad, sino el reconocimiento de que el dolor aleatoriamente toca unos días a unos, otros días a otros. Llorar de forma pública indica sensibilidad y carencia de complejos estúpidos. Respetar a nuestro oponente muestra nobleza, sentido común y fiabilidad. La esencia está en un instante, en un momento breve; pues lo que se recuerda no son los días, sino los momentos. Pedir ayuda no es debilidad, es calcular bien. Hacer menos de lo que humanamente una persona es capaz está bien y es absolutamente respetable.

Lunes, 14, mayo , 2012 - Sin categoría    10 Comentarios

Cogió el lápiz.

Cogió el lápiz y se sentó cómodamente en la mesa de comedor, con un  folio dinA3. Tomó aire para calmar un poco el tembleque de su mano. Estaba a punto de hacer algo único. Verdaderamente, no esperaba repetir ese momento nunca más en su vida. Recordó el día anterior, cuando recogía su premio multimillonario en Loterías y Apuestas del Estado. La sonrisa que no se iba, la alegría contenida esperando a salir del edificio para gritar y celebrarlo y mirar al cielo… Hoy iba a dibujar su casa. Así se lo había pedido el arquitecto. “Venga, le dijo, haz un dibujín de la casa. No es el primero de tu vida. Disfruta con él. Luego lo adaptaré yo y le daré medidas apropiadas.” Desde luego, sería un dibujo amateur, pensó para sí, pero no tan amateur… El lápiz de una persona que ha vivido toda su vida rodeada de familiares arquitectos no podía ser tan inexperto. Estaba habituada a ver planos y el suyo no sería exactamente técnico, pero resultaría muy real. Comenzó a dibujar la estructura de la casa en forma de “u”. Era algo que tenía muy claro, pues todas las habitaciones tenían que mirar al jardín central con la piscina. Volvió a coger aire y sonrió. No tenía que reparar en gastos, por primera vez en su vida. Imaginaba el suelo de parquet oscuro, los ventanales grandes, el mármol rústico en los cuartos de baño. Trazó la planta de la casa y dibujo la piscina en forma de riñón en el hueco de la “u”. Reservó la parte central de la “u” para el salón, de enormes proporciones, destinando una de las paredes para la librería de nogal. De techo a suelo. Su dormitorio con un vestidor casi del tamaño de la habitación. El cuarto de baño con bañera, ducha y jacuzzi. La cocina con los fuegos en una isla central y alacenas en todas las paredes con puertas acristaladas…

Lunes, 14, mayo , 2012 - Sin categoría    Sin Comentarios

Una fría curiosidad.

Figúrese por un momento, lector, que es alemán y que, además, es socialista o comunista. O un clérigo cristiano. ¿Puede alcanzar a comprender su horror si pasara de un simple ciudadano alemán a ser considerado el “enemigo del Estado”? Exacto. Ha adivinado: estamos en los campos de concentración. Época del nazismo de Hitler.

Los prisioneros de los primeros campos de concentración fueron comunistas alemanes, socialistas, social demócratas, gitanos (romas), testigos de Jehová, homosexuales, clérigos cristianos, y personas acusadas de comportamiento “asocial” o anormal.  Después de la anexión de Austria, en marzo de 1938, los nazis arrestaron judíos alemanes y austríacos. Fueron encarcelados en los campos de Dachau, Buchenwald y Sachsenhausen, en Alemania.

Equipos especiales de las SS, los “Unidades de la calavera” vigilaban los campos y competían unos con otros en crueldad. Los médicos nazis hacían experimentos sobre los prisioneros  y los campos crecían a velocidades de vértigo. Con la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939, los nazis abrieron campos de trabajos forzados donde miles de prisioneros murieron de agotamiento y hambre. Tras la invasión en la Unión Soviética en junio 1941, aumentaron el número de campos de prisioneros de guerra, construyendo algunos de ellos dentro de los mismos campos de concentración ya existentes, como es el caso de Auschwitz en Polonia.

Para facilitar la “Solución Final”, los nazis idearon una nueva modalidad en Polonia: los campos de exterminio. Chelmno fue el primero, abrió en diciembre de 1941. Los judíos y gitanos fueron gaseados en camiones. En 1942, abrieron Belzec, Sobibor, y Treblinka para asesinar sistemáticamente a los judíos del Gobierno General.

La vida en un campo de concentración distaba mucho de una vida normal en la cárcel. La desolación se hacía patente ya a la llegada, cuando al prisionero le dejaban como única posesión su propio cuerpo. Amén de tristezas por la separación de los seres queridos, el prisionero contaba consigo mismo y, en una casualidad insólita de ventura, con sus gafas de ver. Víctor Frankl, psiquiatra y neurólogo austríaco, narra sus experiencias a propósito de su estancia en el campo de concentración de Auschwitz. Confiesa que predominaba entre los prisioneros una fría curiosidad. Una fría curiosidad morbosa. Por saber si morirían o no. Por saber si volverían a ver al compañero que no había vuelto de los trabajos en el gélido exterior. Por supuesto, dejaba de existir cualquier apetito sexual entre los prisioneros y se paralizaban los ciclos menstruales de las mujeres. El hambre voraz era el pensamiento más certero y cercano, adornado más o menos intensamente con otras necesidades primarias. Dormían diez personas sobre tablones de madera destinados a cuatro. Aquél a quien en el pasado molestaba el más mínimo ruido para conciliar el sueño, se acostaba ahora apretujado junto a un camarada que roncaba ruidosamente a pocas pulgadas de su oído y, sin embargo, dormía profundamente.

Sin duda, el episodio más revelador de la cruenta existencia en un campo de concentración puede verse a la vuelta de los duros trabajos forzados cavando zanjas: el prisionero retornaba a los barracones famélico de hambre, aterido de frío, con los dedos de los pies congelados, sin alma ni sonrisas. Su único afán no era coger calor ni alimentarse. Era algo mucho más primario: rezar para que hubiera luz en las duchas y así… poder despiojarse. Pues, de otro modo, no se podía dormir…

*Publicado en @diariofenix el 12 de mayo de 2012

Jueves, 10, mayo , 2012 - Sin categoría    7 Comentarios

La novela que no terminaba.

Llevaba algo más de tres horas atrancada en la misma página de la novela. Toda la mañana igual. Tecleaba con furia repentina cuando llegaba una oleada de inspiración. Releía el párrafo después. Dos, incluso tres veces. Y lo borraba. No era su mejor día, eso estaba claro. La novela tenía que pasar por un momento de acción trepidante en que el lector quedara atrapado sin remedio. Que provocara ese arrebato apasionante de la vida de todo lector en el que no puede dejar de leer un capítulo tras otro. Pero no daba con la idea correcta. Ni siquiera acertaba a dar con una redacción aceptable para plasmar una idea mediocre. Sabía, en su fuero interno, que lo que en verdad quería era matar al protagonista. Cargárselo. Un accidente, un ataque al corazón. Una legionela devastadora… Algo cruel… Se reconoció a sí misma que ese afán exterminador le venía de la cena de ayer. Le habían dado calabazas de una forma muy sutil. Tan sutil que le había herido sobremanera. Decidió que su pena bien merecía un cambio de rumbo en la novela. Se puso recta y comenzó a teclear. Esta vez sin furia. Palabra a palabra. Cuando terminó el capítulo, releyó lo escrito. Y estaba bien. Había reducido la historia mucho más de lo previsto, pero estaba bien. Muy bien. Él estaba muerto en la ficción . Y también en su vida real. Ya podía empezar a respirar. Sonrió un poco.

Miércoles, 9, mayo , 2012 - Sin categoría    6 Comentarios

Imperfectamente perfecto.

Un comentario de mi guapa @amaialberdiola me ha recordado la teoría tan mía sobre el equilibrio humano. El mundo éste, perro, es imperfectamente perfecto. Porque las cosas no son lo que parecen. La gente que ha nacido aparentemente con estrella es, en realidad, la gente estrellada analizada en un momento óptimo de su existencia. El Universo, feliz y compacto Universo, está en cierto modo compensado. Siempre. La persona no es un cúmulo infinito de virtudes y bondades, ni la suerte se concentra en alguien sin dejar entreabierto un ventanuco a las penurias. Nadie es estandarte de todo lo mejor y si aparenta serlo, lo más probable es que detrás de la fachada de felicidad rebosante se oculte una desgracia inconmensurable. A mayor sonrisa peor cuarto de trastos. Las calderadas de las habas se cocieron en todas las casas desde el mismo principio de los tiempos, ya lo dice el refrán. Estar en un pedestal de éxito tiene, como la muerte, un desenlace fatal. El fin siempre llega, pues Doña Fortuna es harto voluble y gusta picotear de aquí y de allí.

Martes, 8, mayo , 2012 - Sin categoría    3 Comentarios

La magia estaba en tu sonrisa.

La magia estaba en tu sonrisa. En esa forma de mirar. De tus pupilas salía siempre un haz de cariño que nunca vi en otra persona. La forma de hablar era envolvente. Mientras relatabas historias a un público que no se cansaba de mirarte, no parecía existir nadie más importante en el planeta Tierra. Esa voz de tenor ya era un pasaporte de lujo. Recuerdo el impacto que causaba tu presencia. La simpatía de tu rostro. El ademán cortés, la risa que inundaba cualquier lugar. La gente siempre te recordaba con un encanto especial. Todo el mundo me lo hacía saber. Era un don muy singular. En algunos causaba envidia, en mí producía genuina admiración. Tenía yo tus genes, pero el de la simpatía no. Más de una vez imaginé que podría poner el mundo a mis pies si hubiese heredado ese don.  Además, eras tan guapo… tus ojos brillaban al compás de la sonrisa. Acompañaban a tus palabras las manos.  Firmes, siempre bronceadas y bien bonitas. “Supera esa arrolladora personalidad de tu padre“  me decían… Yo me encogía de hombros mientras de mis labios salía un “imposible...” Me acuerdo de ti muy bien. Todos los días.

Lunes, 7, mayo , 2012 - Sin categoría    2 Comentarios

Confesando en gerundio.

Una parte de mi familia era de derechas y otra de izquierdas. Así es la vida. Intenté quedarme en el medio mismo del fuego, pero los partidos centristas en España no me prosperaban. Acabé siendo de derechas. Lo que no quiere decir que algunos ministros de los gobiernos del PSOE no me hayan gustado. Tengo tres personajes ahora mismo en mente que me encantaban y a quienes he tratado personalmente con admiración. Claro que la facción socialista de mi casa siempre me recordaba, con enorme cariño: “Te gustan porque son descafeinados.” Y probablemente tuvieran razón. No puedo evitar tender a la derecha, soy fan absoluta de la iniciativa privada y mi mente gestiona a derechas. No me preguntéis porqué. Tuve las mismas oportunidades de pertenecer a un bando u otro. Quizá por ello soy de derechas, pero muy crítica. Cada vez que veo al PP tomar el mando, me echo a temblar. Tiemblo en un tic involuntario que no cesa. Llegan al poder y se sientan como si les hubiera pertenecido desde tiempos remotos. No les considero mangantes, pero esos rasgos de prepotencia típicos de la derecha despiertan en mí todas las alarmas y sirenas. En esta legislatura todavía observo con pasmo cómo toman medidas y no explican una palabra. Tan es así, que yo misma soy incapaz de empezar siquiera a entender a qué punto queremos llegar, por qué camino, y qué objetivos hay que cumplir. No había contado yo, además, con el carácter gallego de nuestro Presidente. Éramos pocos y… No dudo que haya de tomar medidas, muchas y muy necesarias; pero todavía no he visto ni un atisbo de “socialismo comunicador”: ese que explica, declara, aclara y se mete a la gente en el bolsillo. Pues el gobierno, señores del PP, no les pertenece y la gente que ha votado -todos los votantes- merece una explicación acerca de ese cinturón que aprieta sin parar y parece no tener fin. Las penurias desmenuzadas y entendidas son menos penurias.

Domingo, 6, mayo , 2012 - Sin categoría    Sin Comentarios

Aterrizabas sobre mi casa.

“Once upon a time…” soñé que aterrizabas sobre mi casa y te quedabas. Venías volando al arropo de un cigüeña gigante, majestuosa y blanca. Te posaba gentilmente en el jardín de casa. Yo salía a recibirte con auténtico asombro. Sonreías y abrías los brazos para recibirme. La imaginación tiene la innegable ventaja de permitir cuanto le plazca al soñador; y en mi sueño hice que permanecieras a mi lado, todos los días de mi vida. Pues claro. Lo sabes bien. Podrás dañarme y marcharte. Desaparecer y esconderte. Pero el placer de tenerte a mi lado en sueños es mío, solamente mío y no puedes  arrebatármelo. Lo hago tan a menudo como mi mente necesita consuelo, un poco de azúcar. Además de esta faceta onírica que nunca te mostré, tengo una virtud analítica, genuinamente cerebral. Ella me confirma una y otra vez que mis besos, mis abrazos y mi cariño no los encontrarás fácilmente. Ni aunque te arrodilles. Suplicarás en vano, pues mi cariño no está en el mercado.

Domingo, 6, mayo , 2012 - Sin categoría    Sin Comentarios

De los afectos y desafectos.

Una vacuna que previene múltiples enfermedades. Una medicina barata, accesible a todo el mundo y sin efectos secundarios. No se necesita receta, ni manual de instrucciones. Esto es el afecto.

Tocar el afecto de alguien es pisar su terreno más sagrado. Sobre él se asienta la vida. El afecto determina el comportamiento y desarrollo de la persona. Su forma de enfrentarse al mundo. Su manera de relacionarse con el semejante.

Es el afecto, pues, un sentimiento imprescindible. Adquiere extrema importancia en los más frágiles, las personas mayores y los niños. Tan es así que, sin afecto, estas personas enferman.  No sólo contraen enfermedades del alma, sino también físicas. Se ha comprobado que una falta crónica de afecto muy probablemente conducirá a una disminución de la inmunidad y, con ello, llegarán tarde o temprano las enfermedades orgánicas.

Se inicia el afecto nada más nacer, se adorna con caricias, arrullos y miradas. Incluso, con la misma alimentación. Más tarde, se expresa espontáneamente gracias al vínculo afectivo enraizado entre padres e hijos que hace se reconozcan mutuamente como personas cercanas.

Aspiramos el afecto a través de nuestro cerebro, para después procesarlo y reconducirlo de manera positiva o negativa. Afirma Boris Cyrulnik,  psiquiatra y neurólogo reputado, que el cerebro es un fenómeno continuo que se construye como resultado de las relaciones interpersonales, del contexto cultural y de las experiencias afectivas de nuestra vida. Todas ellas influyen en la anatomía misma del cerebro. Explicaba Cyrulnik su trabajo en los orfelinatos de Rumanía. Allí –decía- pude visitar niños enfermos que sufrían una atrofia cerebral, de manera que habían sido abandonados. Descubrió Cyrulnik que la ecuación era exactamente al revés: porque fueron abandonados y carecían de afecto, padecieron la atrofia cerebral. Ocurre que los circuitos neuronales se forman de manera espectacular en los primeros cuatro años de vida. Es entonces cuando los afectos son clave, durante este período de mayor plasticidad cerebral. Defiende en este punto Cyrulnik su teoría de los entornos afectivos ajenos, aquellos que ayudan al niño a superar sus desafectos, que no son necesariamente los intrínsecamente familiares.  “Muchos niños con problemas se han repuesto de sus heridas precisamente porque el cerebro ha podido remodelarse en un nuevo contexto afectivo propicio.”

En paralelo a esto aparece el problema de la sobreprotección, que es casi tan dañino como el desafecto. Cyrulnik explicaba muy bien cómo los niños arropados, mimados, sobreprotegidos, no superan las heridas de la vida. “No es que estén lobotomizados psiquiátricamente, pero carecen de seguridad en la medida en que nunca han sido expuestos al dolor, a la tristeza, al sufrimiento. Es necesario que el niño conozca el miedo para que pueda superarlo. Privarlo de él es una manera de convertirlo en vulnerable.”

Marcuse, filósofo y sociólogo alemán, afirmaba que era necesario “cumplir con todos los deseos de los niños para preservarlos de la neurosis”. Se ha demostrado después que  esa afirmación es un error, pues los niños protegidos viven en una prisión y son incapaces de afrontar las cosas por sí mismos. Sufren tantos daños como los abandonados. Tratar de arropar a un niño es conseguir el efecto opuesto: inundarle de miedos, de barreras.

A la vista de todo lo anterior, tomen buena nota: es altamente recomendable inyectar una vacuna diaria de afecto a nuestros seres queridos, grandes y pequeños; y en una justa medida.

Lo que somos se lo debemos al afecto. Los días de nuestra existencia ocurren gracias al cariño”. Dalai Lama

 

*Publicado en @diariofenix el 4 de mayo de 2012

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